jueves, 23 de diciembre de 2010

253

las montoneras contra el sol
el sol es la sonrisa
de la china que me espera.
torno al tiempo en tonterías,
tonterías que pienso,
tonterías que hago,
la guerra de los buenos
y el amor de los parias.
el dharma de los valientes
es conocerse débiles
sentirse asustados.

252

cada piedra de esa montaña
recuerda su nombre
lo dice en voz baja.
todas las vacas tienen nombre
sólo krishna sabe
cual es el de cada una
y puede llamarlas
cuando el quiera.
esa es la omnipotencia
que busco en un dios.
no plagas
no dilubios.

251

Todo trueno tiene un dueño.
El dueño de los truenos,
tiene las manos negras,
sucias, chamuscadas,
con callos y ampollas.
Y sin embargo
su corona es de oro
y su himno mil glorias.

250

"Sólo Cristo salva"
dice el señor
en plaza Once.
"¡Krishna tambien!",
corrige Cristo en el cielo,
lo grita
pero nadie escucha.

249

ya es tiempo de atender
el llamado de la natura
y no hay cura para la nurtura
ni forma de mirar para otro lado.

cumplir con el deber
las guerras de los hombres
las guerras de los dioses
alguien tiene que pelearlas.

mi abuelo me dejo
un par de camisas finas
la ética del trabajo
y una jihad que
aún no termina.

248

mahoma dice la profesora de antropologia
mahoma dice la profesora de historia
mahoma dice el señor en la tele
muhammad corrige mi mente en silencio.

247

A veces una historia
no son sus personajes
ni el giro del final.
¿Cómo que hay
un giro en el final?
Si,
se muere la chica.
A veces una historia
no llega
ni a ser
un esse in re.

246

una vez mas la noche adentro mio
se vólvio tormenta.
me escondo de la lluvia
metiendome en el agua.

lunes, 6 de diciembre de 2010

245

tal vez en lo profundo
corriendo como savia por dentro tuyo
está esa sangre que necesitas.
quizás éste eco
en la parte de atrás de mi cabeza,
no significa nada.
pero cómo no pedirle
que haga de mi boca un templo
cómo no pedirle
que me haga cada día mas humilde
cada día mas pequeño.
tal vez sólo con el tiempo
se irá borrando la cordura
y mis pensamientos se haran realidad
y un segundo de esto supere las horas
y un segundo de esto sea eternidad
una eternidad con olor a melón
mil soles estallando en un corazón
y todo miedo y un profundo dolor.
hay un jabalí
sosteniendo al mundo
entre sus colmillos.
y tantos lo ignoran
y tantos no lloran,
no pueden vivir.

244

¿Cuantos pecés hacen falta
para tomarse al mar de un sorbo?
¿Nuestro primer beso sigue siendo
una encarnación de honestidad?
queres hacerte creer
en el arte de los cuentos
aunque misteriosamente mermen
las sirenas*, las hadas**.
Yo no creo en las cantidades
creo en las proporciones
pero proporciones indómitas
cucharadas, cucharaditas,
un toque, un poco, un cacho,
un apice, un tanto,
una astilla, un instante.
Peces que muerden mis dedos
que rompen sus peceras,
que nadie cree que puedan romper.
Yo no creo en las cantidades y vos,
¿en cuántas cosas no crees?




*Mermaids en inglés.
**Yakshas en sánscrito.

243

Esencia de vainilla,
vivimos películas
así es la cosa.
Ni odiseas ni iliadas,
ella cruza el umbral
de lo racional
se vuelve sentimiento.
Magdalena y...
Jesús en la cruz.
Una cueva en el cielo,
un sueño sin miedo,
y vos que marcas,
que besas,
al cielo con rayos
que biológicamente llueven
de tus lagrimales
rojos con gusto a sangre
con gusto a cansancio
y asombro.
Boquiavierto
quiero sostenerte
y sostenerme ahí
dónde estuvimos
arriba del mundo,
ahí
donde sólo pueden
llegar y pelear
los gatos
que algún día
seremos.

242

Un enjambre de gallos
adentro de mi cabeza
preguntándome que es
lo que quiero.
¿Qué querés qué?
¡¿Qué querés qué?!
Tengo que suponer
que el cielo esta arriba
de los arboles del invierno.
Y que ellos no son grietas
en la bóveda negra
de la noche marmolada
de budín sin pasas.
vivan los reductos
y las reducciones.
Viva la pasta dental concentrada
la prevalencia de
la existencia
de la conciencia
a la de la materia.
"Quí quirí quí"
hacen ahí adentro los gallos,
y hay un revuelto de plumas
y yo tengo al fin bien claro
que és lo que quiero.

241

y todos dicen:
murió en una cruz.
sólo algunos dicen:
nació en un pesebre.
y nadie dice:
vivió en el amor.

240

toda mi sensibilidad
puesta a prueba,
un método efectivo
te permite decidir
por si o por no
en pazos finitos,
que no responden
a la tiempo de hombre.
quizás dentro de eones
encontremos juntos
el final del infinito,
el origen del principio.
la contradicción
del principio
de no-contradicción
tal vez sea una parejita
de chicos de dieciséis años
hamacándose
en lo profundo del bosque.
En ese lugar hermoso
al cual tu mente
tiene prohibido entrar.

jueves, 11 de noviembre de 2010

239

los puntos equidistantes
el asombro de los nenes
y siete misterios color plata.
el tesoro perdido
la maravilla enterrada en el río
y el candombe de los muertosvivos.
la falta de significado
las quemaduras eléctricas
y la lista del supermercado,
las enanas blancas,
las semillas de lino,
el kibutz perfecto.

238

no puedo darte mi corazón,
pero puedo darte
garcía lorca* y tereré
que mas o menos
son lo mismo.








*gracia, calor.

237

nacen virgen la santa rita
se come mi mirada entera,
trae consigo muerte al invierno
un son mudo que purga la tierra.
nace roja sangre rosa rebelde
del polvo nace y levanta el cielo,
lo empuja para arriba
y lo lleva hacia adentro.
atónitos todos nos enroscamos
y es quizás el momento ese,
en que su flor-rubí
nos mesmerisa impotentes,
en que la fiebre supera la cordura
que el sinsentido cobra sensatez.

237

tengo mis manos cansadas
de cargar con esta antorcha,
que es sólo para iluminar tu miedo.
para que tus fantasmas sean sólo
sombras de sillas,
o se vuelvan amigables.
llueven sirenas alrededor nuestro,
cantan sobre los truenos
y a los relampagos
no hay forma de entenderlos
a los relampagos.
me encanta cuando las chicas cantan
cuando olvidan tambien me gusta
y me angustia que no puedas
dejarte caer mas profundo.
si solo pudieras raspar
las paredes de de esta
madrigueraconmigo;
si sólo pudieras
hacerte fuerte,
marcar el tiempo,
aplaudir tres veces.
clap
clap
clap.

236

la revolución silenciosa
debajo de las baldosas
la presión es insoportable.
las veredas nuestras
se vuelven selva,
vos te volvés hembra,
y todos los jóvenes
araviezan sus cuerpos
con lápices de colores
Ni la vacuidad siniestra
del neoateismo neoliberal
puede amargarnos el día.

235

tan rapido se mueven los piecitos de esta chica
que se le desprenden las curitas de los talones
y las alpargatas vuelven a lastimarla.